Anualmente, se pierden 6 mil millones de dólares a nivel mundial en la acuicultura debido a enfermedades que afectan a los cultivos, según datos de la FAO. Esta cifra representa en México miles de millones de pesos cada año. 

Cuando no se cumple con un monitoreo adecuado de ciertos parámetros en el agua como los niveles de oxígeno, pH, amonio, entre otros, estos pueden salirse de su rango óptimo.

Como consecuencia, los organismos cultivados pueden debilitarse y quedar vulnerables a virus, bacterias y hongos en el agua, permitiendo que se desarrollen enfermedades como el síndrome de mortalidad temprana y convirtiéndose en problemas principales en la industria acuícola.

Variaciones en la calidad del agua

Foto de Jeremy Bishop en Unsplash

En México y Latinoamérica, la mayoría de los acuicultores utilizan sensores unitarios o multi-paramétricos para realizar mediciones de la calidad del agua de sus cultivos. Esto les representa una gran inversión de tiempo y esfuerzo, además de que en el intervalo de tiempo entre mediciones pueden presentarse variaciones en la calidad del agua.

Esto se compara con “tomar fotos” de la calidad del agua de 3 a 6 veces al día, sin poder tener el “video completo” y saber exactamente qué está sucediendo con los cultivos en todo momento. Gracias a la llegada de la industria 4.0 a nuestra región, surge la posibilidad de implementar el monitoreo continuo de los parámetros del agua a la acuicultura, con el fin de prevenir que se generen enfermedades y mantener un ambiente óptimo para el crecimiento de los camarones, tilapias, ostiones y demás cultivos.

Sistema de monitoreo de la calidad del agua en tiempo real

Figura 1 Sistema de monitoreo continuo del agua Pro-viden

Mientras más acuicultores en México y Latinoamérica prueben y adopten estas nuevas tecnologías de monitoreo del agua, que les permitan mejorar su producción y conseguir un retorno en su inversión, podremos convertirnos en un referente internacional en la industria acuícola.

WhatsApp chat